Aproximación al Horizonte Mítico de los Tobas
El Plano Terrestre
El Complejo Nowet
Nowet y el Complejo Shamánico
Que sepamos, E. Palavecino hasta el momento, además de Dobrizhoffer y Karten, ha sido el único en denotar algunas vinculaciones entre Nowet y el llamamiento e iniciación shamánicos, aunque, como vimos, adscribe la deidad a los Matacos. En su monografía de 1936 80 al describir una de las tres vías de aprendizaje shamánico que detectara en el Chaco, refiere claramente que Nowet es uno de los personajes que inician médicos; agrega seguidamente: "se atribuye la virtud de iniciar a ciertos espíritus con forma de animales, por ejemplo a la tortuga o a ciertas arañas, que se llaman 'Juistés'; ambos animales, aunque concebidos bajo su forma natural, en el momento del encuentro tienen forma humana; las arañas 'Juistés' asumen la apariencia de niños y la tortuga se presenta al candidato en forma de hombre petiso y rechoncho con sonajeros en los tobillos".
Por nuestra parte, no poseemos elementos suficientes para estudiar con cierta profundidad el shamanismo toba. Nos limitaremos por lo tanto a poner de relieve algunas conexiones entre el shamanismo como estructura formal 81 y los elementos de la misma que, según las investigaciones realizadas, se enlazan con la concepción de los señores de los animales.
Notas:
80 Palavecino, 1936: 414-415.
81 Aceptando, como condición parcial pero no como definición global, lo que el mismo autor reconoce, que "el shamanismo es la técnica del éxtasis" (Eliade, 1960: 20), confrontaremos al piogonak toba con los siguientes rasgos del shamanismo como estructura mítico-religiosa, según los explícita Eliade a lo largo de 'su obra: características de la vocación, llamamiento e iniciación, ritos corporales, lenguajes especiales, espíritus-auxiliares, dominio del fuego, viajes extáticos a otros planos del universo, dominio de la enfermedad y aspectos de la cura shamánica; por no poseer información omitiremos todo lo relativo a la parafernalia y a la ambigüedad sexual shamánicas, que al parecer no es frecuente en los piogonak, al menos en los casos que conocemos. Agregaremos a los anteriores otros elementos, esenciales a nuestro parecer, ya que denotan el isomorfismo con los rasgos de Nowet que debe de satisfacer el piogonak: naturaleza del ánimo y poder maligno y benigno que simultáneamente caracterizan al shamán, analogías entre la posesión de animales, enfermedades y fenómenos meteóricos, relaciones entre la noción cazadora de la temporalidad y el origen y fundamento de los poderes mágicos, etc.