Lienzo de Tlaxcala
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Lo llevaron como documento a España en 1552, para lograr la quita de tributos que se le imponía a Tlaxcala, recordando los servicios que la provincia había prestado a la Corona española.
Los mexicanos eran hábiles para realizar pictografías, que a la manera de la escritura en otras culturas, describían situaciones, hechos y sucesos. El lienzo representa la sensibilidad nativa, integrando los componentes indios y españoles de las fuerzas de Hernán Cortés; aparte de su valor artístico e histórico, recordaba, mediante escenas de la conquista, los servicios que los principales y guerreros tlaxcaltecas habían prestado a los españoles.
Se habrían confeccionado tres originales, destinando uno al virrey, otro a Carlos I rey de España, y el tercero al Cabildo de Tlaxcala. La imagen que reproducimos a la derecha es una reproducción de Manuel de Yáñez realizada en 1773, cuando un original aún permanecía en el Cabildo.
La descripción más confiable del lienzo es que era de algodón, de 5,15 metros por 2,20 metros, constituido por ochenta y seis cuadros.
En 1585, Diego de Muñoz Camargo entregó a Felipe II su obra "Descripción de la ciudad y de la provincia de Tlaxcala de las Indias y mar Océano para el buen gobierno y ennoblecimiento de ellas" que contiene 80 escenas similares a las del Lienzo de Tlaxcala, hoy es conocido como "Manuscrito de Glasgow".
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